El malestar en la cultura

HEGEL

MARX

HEIDEGGER

AMELIA DÍEZ CUESTA

Psicoanalista

 

¿QUÉ ES LA POESÍA?

 

Poesía es una mañana sin retorno, un sueño nunca soñado, una ilusión que se levanta y no cesa de caer, una secuencia hecha impasse a impasse, un recodo interminable dentro de una pregunta que descansa en el precipicio de la lengua.

Poesía es una nostalgia apresurada y una mujer abriendo sus ojos y su boca sin tregua para el silencio.

Poesía es una llamada desde antes de todo comienzo, lo que une separando y lo que separa uniendo, lo que establece el olvido como posibilidad del recuerdo.

Poesía es lo que hace hablar al lenguaje y lo que hace callar a la palabra; es lo que anticipa y mantiene al hombre y a la mujer sobre sus cuatro sexos, lejos de cualquier figura o modelo; es lo que mantiene vivo lo inconmensurable en cualquier medida,  capaz de hacer presente lo impropio de la  muerte sin apropiarse.

Poesía es una sonrisa encerrada entre dos labios  y un beso, entre dos distancias y una lejanía, entre aquella despedida y este nacimiento, entre lo remoto y lo inabarcable.

Poesía forja el mundo y lo hace habitable, crea los verdaderos senderos que mantienen a los seres que hablan como habitantes del  lenguaje. Es lo que funda cada puerta, cada significante primordial de cada uno de los significantes que se han producido en la historia de la humanidad. La poesía ha sido la fuente y el giro necesario para hacer nacer cada nuevo significante. La poesía, eso hace, y especialmente, a los poetas.

Poesía es lo que nos hace disfrutar del triunfo de los héroes más cotidianos y de las sombrías amenazas del destino,  nos permite saborear las mayores calamidades y desgracias, aplacando nuestro impulso a regodearnos en ellas, hace que nuestra actitud prometeica animada de mezquina complacencia se conforme con una gratificación ligera y transitoria.

Poesía es el sublime frenesí de Shakespeare, la acción sin tregua de Germán Pardo García,  la poesía involuntaria de Paul Eluard,  el lenguaje universal del alma para el alma de Rimbaud, la búsqueda del tú o de la otredad de Octavio Paz, lo  que reduce el azar a lo infinito de Mallarmé, la potencia creadora del lenguaje de Bretón, el lugar donde se encuentran las respuestas  acerca de lo humano de Freud, el en el principio era la poesía de Miguel Oscar Menassa, el decir menos tonto de Lacan, esa combinación de significantes que no cesa, hasta el fin de los siglos, de producir nuevos sentidos.  

Hay poesía cada vez que un escrito nos introduce en un mundo diferente al nuestro. La poesía es creación de un sujeto que asume un nuevo orden de relación simbólica con el mundo. Hay seres hechos de poesía que permiten que a partir de ellos se construya en cada humano una nueva posibilidad de humanidad.

 

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