El malestar en la cultura

HEGEL

MARX

HEIDEGGER

AMELIA DÍEZ CUESTA

Psicoanalista

 

AMOR INCALCULABLE

 

- "La pulsión de muerte no es sino darnos cuenta de que la vida es improbable y completamente caduca", dijo Eloisa con una convicción que nadie de los presentes esperaba en ella.

- Eso sirve para todas las vidas, no me interesa.

Andrés hablaba siempre para sí, nunca se interesaba por nadie, sólo a veces parecía que era afectado por alguna palabra.

- Evidentemente para ti lo que no sea único no te resulta digno de ser pensado, y único quiere decir que sólo sirva para ti. Deberías cantar esa canción de "Sólo pienso en mí, sólo pienso en mí"

- No me interesa lo que no ha sido construido con veracidad y trabajo, no soy como tú que todo te conmueve.

- Yo me muevo con todo lo que sea capaz de arrancarme de mis propias raíces, porque las raíces son una argucia del sistema. Sin embargo a ti no te mueve nada porque estás identificado a la idea del motor inmóvil que todo lo mueve, tú crees que el mundo gira a tu alrededor, no sabes que giras alrededor de ti mismo..

- Basta, no sé por qué mis primeras palabras han interrumpido tu decir. Me encantaría que siguieras desarrollando tus propias ideas.

- Has de saber que no hay ideas propias, dime de que hablas y te diré en qué libro estás.

- Sí, pero no es lo mismo habitar en un libro que tiene en cuenta el paso que ha dado Einstein y Freud, por decir algunos de los nombres que han hecho el mundo, que habitar un libro de la Edad Media.

- Yo trabajo para habitar el siglo XXI con toda su anterioridad lógica y cronológica, cuando pienso me incluyo en lo pensado y también incluyo lo impensado.

-Tú eres un poco pedante, vamos, está claro.

-Para pensar es más saludable andar entre lo que extraña que instalarse en lo comprensible.

-Lo que más me asombra es que entiendo lo que dices, aunque me parece que dices cosas incomprensibles.

-Lo comprensible se aleja de lo posible, sin embargo lo extraño está más cerca de lo humano.

- Pero ¿de qué estabas hablando cuando te has interrumpido con la excusa de que era yo quien te interrumpía?

-Quizás algo de razón tengas, quiero hablar de un amor más allá del amor eterno.

- ¿Qué consideras "amor eterno"?

- El que creemos necesario, el que no cesa...

-¿El amor constante?

-No, el amor siempre es constante, nuestra posibilidad de amar es inconmensurable, pero ha habido un desplazamiento y el objeto que se caracteriza por ser contingente, lo que cesa de no dejar huella, se quiere eternizar. Y no es que el amor no sea posible de durar, sino que el duro deseo de durar del sujeto, el deseo de inmortalidad del sujeto ha caido sobre el objeto del deseo. ¡Demasiada exigencia!

- ¿Quieres decir que al amor se le exige lo que el sujeto exige de la vida: que sea eterna?

- Algo parecido, pero no igual, la presencia de la diferencia no puede faltar. Siempre que se entiende algo ya no es ese algo, ha habido una reducción simbólica. No se trata de meterse la ciencia en la cabeza sino de ocupar un lugar en la ciencia y trabajar ese lugar.

- ¿Acaso crees que lo que dices es científico?

- Yo creo que nada de lo que dice un ser humano escapa a las ciencias producidas antes de su frase, hasta para decir algo que no lo sea tenemos que apelar a las ciencias.

- No tengo palabras para decir algo sobre lo contingente.

- Tanto la vida como el amor son contingentes, cesan de no dejar huella, constantemente. Lo contingente es lo incalculable y el futuro no es de nadie, el futuro hay que hacerlo.

-¿El amor muestra en su origen ser contingente?

- Sí, y cuando acontece el desplazamiento de la negación , del cesa de no dejar huella, a no cesa de dejar huella, cuando pasa de contingencia a necesidad, éste es el punto de suspensión del que se ata todo amor. Todo amor, por no subsistir sino con el cesa de no dejar huella, tiende a desplazar la negación al no cesa de dejar huella, no cesa, no cesará.

- Y así muere el amor...hay que aprender a vivir en la contingencia.

- Y no en la indigencia discursiva, en la creencia de ser necesario para el otro, porque todo encuentro con el otro es un encuentro contingente. Tampoco vivir en la creencia de que el otro es necesario para mí.

- No es fácil

- Tampoco es difícil. Hay parejas que se mantienen uno junto a otro porque lo que les une es la servidumbre, la venganza o la depresión que es una de las formas de la venganza, cuando en realidad tendrían que reconocer que ni la vida ni el amor son como ellos habían pensado: llegar y besar el santo, casarse y eso era amarse para siempre, nacer y eso era vivir para siempre.

- Nos toca cambiar algo en nosotros y nos pasamos la vida esperando que sea el otro el que cambie, o peor aún que sea el mundo entero el que cambie.

- Saber es fácil pero lo que no es fácil es cambiar, eso no es posible sin la presencia del psicoanálisis, es decir sin la presencia de un psicoanalista.

- Bueno, no es tan difícil si acudes a un psicoanalista.

- Sí, pero no es algo que abunde.

Manuel escuchaba sin prestar atención cuando...

 

(Volver...)