El malestar en la cultura

HEGEL

MARX

HEIDEGGER

AMELIA DÍEZ CUESTA

Psicoanalista

 

SOBRE EL DIVORCIO Y LAS RELACIONES DE PAREJA

 

PREGUNTA: El índice de divorcios ha aumentado claramente en los últimos años, de tal manera que en el 2005, se celebraron 190.000 enlaces, y se produjeron 111.000 divorcios, casi, casi igualadas las cifras. ¿A qué puede deberse este aumento en el número de divorcios?

ADC: Habría que incluir las parejas de hecho, que son matrimonios no registrados, aunque tal vez la estadística muestre los mismos porcentajes de divorcios. Sabemos que el primer amor de hombre y mujeres es la madre, un amor con final, y el segundo amor es el padre un amor eterno, podríamos decir que hay más matrimonios cuyo modelo de elección ha sido el amor a la madre. Por eso si hacemos el estudio de los segundos matrimonios comprobaremos que son más duraderos, aunque no todos los que se separan vuelven a emparejarse.

PREGUNTA: ¿Cuáles son las causas más frecuentes de desavenencias matrimoniales?

ADC: Hay desavenencias que unen y desavenencias que separan, podemos observar matrimonios que los malos tratos han mantenido al matrimonio más de 50 años, malos tratos por parte de ambos, para seguir creyendo que las relaciones sexuales entre los padres eran relaciones hostiles. Cuando las desavenencias llevan a la separación suelen ser desavenencias donde está en juego lo que se esperaba del matrimonio, por ejemplo cuando descubren que su amor no ha transformado un síntoma de su pareja, que ya conocían antes de hacerse pareja, como ser mujeriego, triste, infeliz, drogadicto, sádico, machista, fóbico, perezoso, torpe, impotente, frígida, etc

PREGUNTA: Hay matrimonios que se divorcian civilizadamente, y luego cada uno hace su vida, pero otros, con el divorcio inician una lucha interminable, cada uno dice pestes del otro e intenta fastidiarle en lo que pueda ¿Porqué a veces son tan traumáticas las separaciones?

ADC: No terminan de separarse porque no terminan de vengarse, por parte del hombre por su servidumbre a la mujer que le sacó de una impotencia y que le recuerda que es impotente y cuando se trata de la mujer porque no termina de vengarse del hombre que la hizo conocer el goce y le recuerda que es gozante.

PREGUNTA: ¿Para los hijos es necesariamente traumática la separación de los padres?

ADC: No es obligatorio que sea traumático, los hijos no se pueden separar de los padres, o se llevan fuera o se llevan dentro. Un hijo para serlo tiene que saber que todos los humanos provienen de padre y madre.
Saberse querido por los padres es algo que depende de los hijos, hay hijos que se sienten queridos aunque los padres les abandonen, les maltraten, no les lleven al colegio, no trabajen para alimentarles, aunque les vean una vez cada veinte años, en cambio otros no se sienten queridos aunque se ocupen de ellos hasta el sacrificio. Porque el padre y la madre se construyen en cada sujeto.

PREGUNTA: ¿Por qué hay tantos problemas con la custodia de los hijos, es por amor a ellos o hay otras cuestiones implicadas?

ADC: Los hijos son hijos de los dos, lo dice la biología, lo dice el juez, etc, pero cuando hay problemas por la custodia lo que pasa es que para cada uno los hijos son la prolongación de uno mismo o del otro, por eso a veces los hijos son hijos de uno y a veces son hijos del otro, a veces los tratan como si fueran hijos propios y a veces como si fueran hijos del enemigo.

 

Amelia Díez Cuesta
Psicoanalista
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